Gracias Monckeberg

El año 2005 conocí a Cristian Monckeberg. Yo llegaba a trabajar como funcionario político a RN y él era el Secretario General. No sabía mucho de la historia del jefe: No conocía de su historia en la Juventud, ni como concejal, ni todo el trabajo que había hecho en el Partido, tanto, en las bases como en la directiva. Ahora 13 años después, puedo ver en perspectiva, el trabajo y proyecto político de nuestro timonel.

Ese año de campaña nos tocó trabajar de distintas formas. Viajamos por Chile en giras políticas, mientras organizábamos, desde aquel tercer piso de Antonio Varas, el Consejo General de Renovación Nacional de ese año. Fue en esa instancia en donde proclamamos como candidato a la presidencia al dos veces Presidente de Chile Sebastián Piñera quien competiría con Joaquín Lavín, el candidato de la UDI, hecho que hay que cabe destacar como relevante dentro de la historia de nuestro partido y a mi juicio, cambió los ejes de poder en el sector.

Historias hay miles. Recuerdo una vez, al llegar a Santiago de regreso de una gira por el norte del país, nos subimos al auto de Cristián para regresar a nuestras casas. El auto tenía placa parlamentaria, que en aquellos tiempos tenía algunos beneficios en el estacionamiento del aeropuerto. El diputado la tomó y la guardó en la guantera. Al preguntarle por qué razón lo hacía me contestó: “no es necesaria una placa para ejercer el poder”.

Me acuerdo también del esfuerzo del año 2005 de cambiar la declaración de principios de RN en ese mismo año. En esos días me acerqué a mostrarle el proyecto que habíamos realizado a Cristian. Después de leerlo, me habló de la historia de nuestro partido, del rol y del espacio, que con vaivenes, ha ocupado RN -con sus distintos nombres- en la historia política de nuestro país y cómo esta nueva declaración no cabía en el contexto actual en el que se encontraba el partido. Cosa que sí se hizo en su mandato, 10 años después, con un proceso adecuado a los tiempos y consensuado con todo el partido.

Después del movido año 2005, por distintas circunstancias, nos perdimos un poco la pista. Pero en 2016 volvimos a trabajar juntos para las elecciones municipales de ese año y luego, para las parlamentarias del 2017. Ahí me encontré con un Cristián quien era Presidente del partido, interesado por hacerlo crecer y potenciarlo. Conocí su liderazgo, su estilo de trabajo, descomplicado pero a la vez riguroso; pude reconocer el marcado contacto con las bases del partido, demostrado en los viajes que hizo a cada una de las regiones del país para la campaña. . Y todo esto, sin faltar el humor, la horizontalidad y su entendimiento de la dinámica del poder, con todos los recovecos que ésta implica.

También hay que destacar la confianza con la que trabajamos junto a Cristián. Durante el el 2016 fui parte de un equipo en donde solo tenía jefes políticos, no existiendo intermediación ni cortes internas. A todas luces se podía ver que el Timonel confiaba en lo que hacía su equipo.

También me queda claro el valor a la confianza en el trabajo del otro, por parte de Cristián, específicamente en lo que tiene que ver con mi oficio. Tomó apuestas innovadoras en el ámbito del marketing digital, aprobó presupuestos impensados en campañas anteriores, se realizaron capacitaciones con los candidatos y sus equipos en el uso de las redes sociales para realizar campaña, apostando siempre por la innovación dentro de la política. Recuerdo un día, en medio de discusiones de presupuesto en la campaña municipal, que me dijo: “tenemos tan pocos recursos que si no innovamos, morimos”.

Después de las elecciones parlamentarias de 2017, fui a España a una reunión con colegas del marketing político. Al exponer el trabajo hecho en las campañas del partido, todos quedaron impresionados: no podían creer las apuestas en equipos, presupuestos y tecnología, que había tomado RN en sus dos últimos años de campaña.

Y ganamos. Ganamos dos años de elecciones duras, en donde el liderazgo de Cristián, en conjunto con el de Mario Desbordes, hicieron de RN el partido político más grande de Chile, logrando el ciclo electoral más exitoso en la historia de él.

Ganamos, y me siento orgulloso de ser parte de esa historia. De haber trabajado junto a una directiva que, liderada por Cristián, hizo de nuestro partido un referente en la política del país. También me siento orgulloso de haber conocido y haber trabajado con Cristián, a quien le queda un largo trecho de desarrollo como político y que, estoy seguro, será un gran Ministro.

Así que solo queda decir #GraciasMonckeberg