Cambio de Mando Digital

Apenas resultara electo el Presidente Piñera, los actuales asesores de las redes sociales del Ministerio de Energía, declararon que no trabajarán para la administración entrante. Nada menos republicano en dichas declaraciones, pues pese a que se encuentran en su legítimo derecho de elegir  con quien trabajar o no, el valor de los contenidos creados por una repartición del Estado no pertenecen a una administración u otra, sino que  a todos los chilenos.

Cada día Internet se torna más relevante en distintos aspectos de la vida , ya sea en cuanto a la manera en como nos organizamos, nos comunicamos y tomamos decisiones e incluso en los procesos políticos. Hasta hace unos años la red y sus distintos canales (web, redes sociales, mensajería instantánea, etc.), podían ser un complemento a la comunicación tradicional o, incluso, una herramienta utilizada para mostrar una imagen de modernidad.

La relevancia y uso de Internet permite que hoy la intermediación, entre políticos, empresarios, ciudadanos y diversos agentes sociales requiera, cada vez, de menos pasos, permitiendo que la inmediatez -con los costos y beneficios que esto conlleva-, sea algo real.

Así, hace cuatro años, en el cambio de gobierno entre los Presidentes Piñera y Bachelet, se produjo el primer cambio de mando de redes y canales digitales en Chile. En los años anteriores al 2010, la penetración de los medios digitales no era tan amplia y el primer gobierno de la Presidenta Bachelet no se le dio la importancia necesaria como para relevar su uso en las comunicaciones del gobierno con la ciudadanía, por lo cual no fue necesario hacer dicho traspaso. Hoy existen canales digitales gubernamentales consolidados en el tiempo y la administración actual ha realizado esfuerzos en generar estas redes, aún cuando sus esfuerzos han sido tardíos y sin mucha estrategia.

A pocos días de asumir un nuevo  gobierno, es necesario repetir y ahondar en un traspaso digital ordenado de las distintas reparticiones del aparato estatal a las nuevas autoridades, considerando los sitios web y los canales oficiales en las distintas redes sociales (como Facebook, Twitter, Youtube, Instagram, etc.) que han sido utilizadas estos cuatro años. Esto nos lleva a plantear distintas interrogantes como podría ser, en quién recae la propiedad de los  canales digitales de un gobierno. Hoy no existe una normativa clara para estos procesos, en donde podríamos distinguir entre las cuentas personales de una autoridad y las institucionales.

Twitter y Facebook, certifican la propiedad de las cuentas, lo que da cuenta del reconocimiento como pertenecientes a una institución, y no a las personas que las administran. El valor como canales de información y difusión de información del Estado, hacen que dichos canales en lo práctico y simbólico sean de propiedad de las instituciones que representan.

En el año 2013, el proceso de traspaso digital fue liderado desde la Presidencia, por Renato Bustamante y su equipo, quienes desarrollaron un instructivo que señalaba, entre otras cosas, los elementos clave de la entrega de las redes sociales y sitios gubernamentales a la nueva administración. Esto permitió que no existieran problemas y que dichos traspasos se realizaran de una manera ordenada, dando  continuidad a la gestión de las redes sociales del gobierno.

Es de esperar que la coordinación del próximo traspaso que se llevará a cabo en los próximos días, se realice de la mejor manera posible. Cada día existe una mayor conciencia sobre el uso de las redes digitales, las cuales ya se consideran como canales de comunicación reales y legítimos entre el gobierno y la ciudadanía. No se puede perder continuidad en el uso y gestión de las redes y plataformas digitales. Son relevantes para todos, desde hacer más cercana y eficiente la comunicación entre el Estado y las personas -como lo hace Joaquín Lavín-, hasta organizarse en situaciones de catástrofe, como es el rol que cumple la cuenta de Twitter de la ONEMI.